Al analizar la avalancha tecnológica que inunda nuestra vida cotidiana, la artista Ilana Savdie se sumerge en lo digital para crear sus obras híbridas, a medio camino entre la pintura, el grabado y la ilustración. Las figuras deconstruidas de modelos bebiendo a grandes tragos de una botella de agua y de reuniones en salas de juntas corporativas se transforman a partir de imágenes comerciales. Es una mezcla cyborg entre la vida real, los mundos online y la publicidad.
En la obra de Savdie, la figura humana vuelve a manos de su creador, pero en este caso, ese creador es Photoshop. Es el retoque llevado al extremo, hasta el punto de desbordarse. En sus cuadros, el torbellino de trazos descompone aún más las imágenes originales.
“Mis composiciones empiezan cuando elijo temas de entre la gran cantidad de imágenes ya existentes en Internet que sirven como referentes en nuestra cultura visual. Últimamente, he empezado a trabajar con imágenes de tratamientos faciales y mascarillas que dominan la cultura de la salud y la belleza”, dice ella.
Haciendo un guiño a su experiencia en el marketing de productos de moda y belleza (Calvin Klein, Bib + Tuck), Savdie pone de manifiesto la paradoja de las imágenes en entornos serenos que, sacadas de contexto, suelen transmitir una sensación de melancolía. Esas imágenes, que parecen sacadas de un spa, se vuelven rápidamente grotescas cuando las mismas herramientas digitales con las que se crearon se utilizan de otra forma.
Savdie está cursando actualmente un máster en Bellas Artes (MFA) en Pintura y Grabado en la Universidad de Yale. Puedes ver más de su obra en su portafolio, creado con Format.